viernes, 29 de marzo de 2013

Cafe

Con el pretexto de una taza de café, nos citamos a dialogar sobre nuestras vidas; él hablando de la superación exitosa de su cáncer, yo mencionando algo de mi familia, enfatizando en los niños y mirando su rostro fijamente cuando pronunciaba sin mayor detalle el nombre de mi esposa.Curiosamente bebíamos la taza simétricamente, con sorbos pequeños intentando evitar presuntamente que el liquido no quemara nuestras lenguas, con suaves respiraciones de vaho sabor a tinto y miradas vespertinas a los transeúntes.

En un momento, el silencio impero en el ambiente, vi como su lenguaje corporal se trastocaba al dudoso e inseguro, aquel que solo reflejan  aquellos que tienen una pregunta,  la cual les genera cierto grado de angustia; el comprendió por mi mirada su comportamiento e hizo la pregunta apresuradamente:                          

- ¿Como esta ana ?
- Pensé que ya la habías olvidado - baje la taza de cafe con  suavidad- en ocasiones me pregunta por ti.
- Perdón, olvídalo, es que mé gano las ansias de preguntar- en su cara se reflejo una aflicción profunda, como de muchos años-
-Entiendo lo que te pasa , no es fácil tomar la decisión  que tomaste, pero ten en cuenta que es muy difícil dar marcha atrás

Ricardo enmudeció de inmediato, quiso decir algo pero lo detuvo algún pensamiento.

- Pero ahora cuéntame como a sido tu vida en Suecia, ¿has logrado ser feliz ?
- No lo creo, vivir con cáncer, alejado de tu verdadera familia, sin saber absolutamente nada de lo que tu mas adoras en el mundo; eso sinceramente no es vida.- no deseó mirarme a los ojos cuando dijo esto- Y pensar que moriría en unos días, mírame ahora con mas de vida y sin hogar.
- Tranquilo amigo, tu sabes que con migo siempre puedes contar.
- ¡Pero como puedes decirme esto! - enrojeció de tanta ira contenida, luego se moderó y finalmente dejó salir tranquilo sus pensamientos-  no puedo acercarme ni un metro a tu casa, o es que te olvidas que los niños, reconocerían mi silueta fácilmente y entonces creerían que no estoy muerto.
- Yo lo se, pero entiéndeme, me siento como si te hubiera traicionado; creo que haber pactado todo este embrollo no fue una buena idea.
- ¡ Haaa !  Farsante, ¿piensas que no me doy cuenta?; si desde el matrimonio observe tus ojos lascivos en ella, se que desde ese primer momento la deseaste.
- Entonces si observaste eso aquel día porque decidiste confiarla a mi presencia y hasta pedir que le hiciera la vida mas feliz,  ¡ hemm !, dejarla sola con sus dos hijos, tus hijos, sin mas respuesta que una carta donde decías que te ibas del país, sin especificar razones; tan solo por el orgullo, de que no te vieran enfermo o ahorrarles el martirio de ver un ser querido agonizando lentamente, sin tener en cuenta que con ese comportamiento morías para ellos.

Su rostro pálido, me miraba estupefacto, sin embargo pagó la cuenta, tomo un taxi en dirección al aeropuerto, todo como si no hubiese pasado nada y todavía nuestra amistad estuviese llena de confianza.




No hay comentarios:

Publicar un comentario